El seguimiento de carga, o tracking, ha dejado de ser un valor añadido para transformarse en la columna vertebral de una logística global resiliente y transparente.
En la logística internacional, el embalaje cumple una doble función: proteger la mercancía física y asegurar el cumplimiento de las normativas fitosanitarias globales.
Es la gestión integral de todos los materiales, repuestos y servicios necesarios para mantener los equipos e instalaciones operando de manera continua y eficiente.